19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Este texto nos recuerda la orden que recibimos de nuestro Maestro , no podemos quedarnos encerrados en las 4 paredes consumiendo insaciable mente del pan que muchos hijos pródigos no tienen y que por hambre mueren día tras día sin el. La humanidad está fracturada , desesperada grita por salvación, Es por eso que creemos en una iglesia despierta que hace misiones y evangelismo con un corazón sensible y quebrantado por los perdidos, que sale de su comodidad y toca cada una de las esferas de las sociedad con el evangelio de nuestro buen Maestro (Mateo 9:35-37) Como fundación ofrecemos capacitación a la iglesia en áreas como: